La UVa participa en uno de los proyectos de la Consejería de Medio Ambiente aprobados por la Comisión Europea para aportar soluciones al problema del minifundio forestal
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha presentado los proyectos que ha promovido y lidera Castilla y León ‘SMALL4GOOD’ y ‘SMURF’, iniciativas que han sido aprobadas por la Comisión Europea para aportar soluciones al problema del minifundio forestal europeo. En el primero de los proyectos, además de la Junta, está implicada la Universidad de Valladolid, a través del Instituto de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR), y la Federación de Asociaciones de Propietarios Forestales de Castilla y León (FAFCYLE).
'SMALL4GOOD’ y ‘SMURF’ son dos proyectos innovadores, con una financiación cercana a los 13 millones de euros, que han sido puestos en marcha en la Comunidad para explorar las mejores prácticas en la dinamización de los montes privados en la Unión Europea y otros países desarrollados.
Estos proyectos son parte del programa Horizonte Europa, que es el programa marco europeo de investigación e innovación, y han sido aprobados por la Comisión Europea para abordar el problema del minifundio forestal europeo. ‘SMALL4GOOD’ involucra a la Universidad de Valladolid (UVa) y la Federación de Asociaciones de Propietarios Forestales de Castilla y León (FAFCYLE), mientras que ‘SMURF’ está siendo coordinado por la fundación CESEFOR.
En estos proyectos, promovidos desde Castilla y León, participan instituciones públicas y privadas de países como Bélgica, Italia, Francia, Portugal y Dinamarca en el proyecto SMURF; y Noruega, Alemania, Rumanía, Bélgica y Suiza en el proyecto SMALL4GOOD.
El sector forestal en Castilla y León tiene una relevancia superficial muy importante y no para de crecer, con más de 5,1 millones de hectáreas forestales, como lo atestiguan los datos del último Inventario Forestal Nacional. Unido a este aumento superficial, se produce un aumento muy importante de las existencias de madera en los montes, pasando de 154 millones de m3 a casi 220.
Estos datos ponen de manifiesto la posibilidad de aumento de los aprovechamientos forestales. Sin embargo, la fragmentación de la propiedad forestal presenta desafíos significativos para su gestión sostenible, con problemas como la atomización de la propiedad forestal existente (minifundismo), el desconocimiento de los propietarios forestales y selvicultores, y las escasas oportunidades de negocio y rentabilidad para los titulares de las explotaciones.
La Comisión Europea estima que en la Unión Europea existen más de 20 millones de explotaciones forestales, con una dimensión media inferior a las 10 hectáreas, lo que dificulta la implementación de prácticas de gestión adecuadas.
De los 5,1 millones de has. de superficie forestal en la Comunidad, hay 1,8 millones de has. de montes de utilidad pública (MUP) que cuentan con una superficie relativamente extensa y definida que permite que se pueda realizar una gestión forestal sostenible adecuada, como así se hace. En el resto de la superficie, que son 3,3 millones de hectáreas de gestión privada (propietarios particulares o administraciones titulares de terrenos en régimen privado que no son Montes de Utilidad Pública), hay un problema de falta de gestión y productividad forestal por el minifundio en 1,7 millones de esos 3,3 millones de hectáreas. Especialmente preocupantes son los 1,2 millones de hectáreas de pequeñas fincas forestales, con una superficie media de 1,6 hectáreas, que pertenecen a 700.000 propietarios (cerca de un tercio de la población de la Comunidad).
Se estima como unidad forestal productiva mínima la de 100 hectáreas. Por esa razón, la Ley de Montes exige que se elaboren planes de gestión para todos los montes de extensión superior a esas 100 hectáreas.
En este contexto, Castilla y León ha liderado iniciativas para mejorar la gestión y la propiedad forestal, incluyendo procesos de agrupación y concentración parcelaria.
