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La UVa Informa

ORLAS PARA EL RECUERDO

Con el paso del tiempo la huella de las promociones de alumnos formados en la Universidad apenas resulta visible; parece como si ésta se desentendiera de ellos y éstos no tuvieran deseo de que aquella les recordase. En la Institución no queda más rastro que los expedientes académicos, sus matrículas, la presencia en las aulas de los que se integran como profesores de las distintas facultades o escuelas, y por fortuna, los retratos de las orlas académicas.

[30/08/2016] agosto 2016
©De los textos e imágenes: Museo de la Universidad de Valladolid (MUVa)
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Desde hace unos años el MUVa, consciente de que la Universidad podría haber recogido muchos más frutos si hubiese atendido a convertir en perdurables los lazos intelectuales y afectivos creados durante los años de aprendizaje o discipulado de tantos alumnos brillantes como ha tenido, trata de rescatar los rostros y biografías de quienes salieron de las aulas vallisoletanas y pusieron al servicio de la sociedad lo que en ellas aprendieron, invirtiendo parte de sus esfuerzos en crear una colección de retratos de maestros y alumnos destacados para que sirva de recurso accesible a quiénes están interesados en su personalidad, obra y actividad profesional.


En 2015, en colaboración con la Fundación Joaquín Díaz, este proyecto se materializó en una exposición temporal celebrada en el MUVa titulada Facies Sapientiae. Imágenes de la Sabiduría, que dio a conocer algunos rostros destacados de la medicina y del derecho, acompañados de sus obras científicas o teóricas más destacadas y de un breve resumen de su carrera académica, y que será la primera de una serie que se integrará en un banco de imágenes.


El principal recurso para intentar remediar, en lo posible, el injusto olvido al que se ha relegado a tantos profesionales lo constituye las fotografías integradas en las orlas universitarias, pero, por desgracia, no todos los centros académicos de nuestra Universidad se han preocupado por conservar o reunir las orlas correspondientes a sus sucesivas promociones de alumnos. Así, atendiendo únicamente a las orlas de las facultades históricas, la universidad vallisoletana posee 62 orlas de la Facultad de Medicina, 13 de la Facultad de Ciencias, 7 de la Facultad de Derecho y 2 de la Facultad de Filosofía y Letras, y El MUVa está empeñado en tratar de localizar, fotografiar y conseguir para la Universidad aquellas otras que puedan completar o incrementar las series de de las respectivas centros docentes.


Nuestra entrega de Historia y Patrimonio no pretende fijarse ahora en las diferentes promociones de alumnos ni en los cuadros de profesores sino reparar en el origen, evolución e interés de las orlas académicas debido a la decadencia que ha sufrido esta tradición en las últimas décadas como otras muchas tradiciones universitarias.


EL PORQUÉ DEL GÉNERO
El Diccionario de la RAE define orla como “una lámina de cartulina, papel, etc., en que se agrupan los retratos de los condiscípulos de una promoción escolar cuando terminan sus estudios u obtienen el título correspondiente”. Sin embargo, parece que esta definición deja de lado las características esenciales del género.


En la época en que obtener un retrato fotográfico no era algo común y cursar una carrera universitaria constituía todo un privilegio social, la orla era la oportunidad de disponer de un retrato “económico” y el certificado de que el retratado pertenecía a una promoción que había concluido con éxito sus estudios. La orla académica era y continúa siendo, ante todo, el recuerdo de una experiencia de aprendizaje, testimonio de los compañeros y amigos partícipes de buenos y malos momentos y del progresivo crecimiento profesional; y asimismo testimonio de los profesores que durante un determinado periodo han guiado al alumno por el camino del Saber.


Desde su origen parece poseer otro valor inherente: el ser una acreditación, sin valor legal, que complementa el título académico, como si la orla fuese el documento gráfico que capacita para el desempeño de una profesión. Destinadas con frecuencia a decorar los despachos de médicos, abogados, docentes y otros profesionales que tratan más directamente con pacientes o clientes, cuando no de antesalas de espera donde la curiosidad de la clientela se entretiene en localizar o adivinar el rostro del que han acudido a solicitar sus servicios. Pero, también es cierto que muchas veces, con el paso del tiempo, este recuerdo de la etapa juvenil del retratado queda olvidado en el domicilio familiar, colgado en habitaciones o enrollado sobre un armario hasta que, perdido todo tipo de vínculo emocional, su excesivo tamaño se convierte en un “estorbo” y se acuerda su destrucción, venta o entrega a la institución en la que el propietario ya desaparecido cursó sus estudios. De ahí que, desde hace algún tiempo, algunos consideren que se trata de un género anticuado y, esgrimiendo uno u otro motivo, desdeñan desde su libertad de opinión la tradición negándose a aparecer en la orla con el resto de compañeros y maestros.

UNA DE LAS ORLAS UNIVERSITARIAS MÁS ANTIGUAS
Concretar el momento exacto en que se inició esta tradición en la universidad española no resulta fácil. Los ejemplos más tempranos de orlas académicas, conocidos o conservados, datan de la década de 1860 y, durante algún tiempo, convivieron con los llamados “retratos de grupo” como el realizado el curso 1879-1880 por el fotógrafo Jean David del profesorado de la Universidad de Valladolid en el claustro de su antiguo edificio barroco (Museo de Valladolid y Col. particular. El MUVa expone una reproducción).


Estos últimos eran de compleja ejecución por problemas de composición, individualización y disposición de los integrantes, imposibilidad de incluir rótulos con nombre, cargo o materia impartida, o inconvenientes del escenario exterior, tiempo de exposición, etc. todo lo cual no favorecía que se consolidase esta tipología lo cual provocó la aceptación del formato de la orla académica que ofrecía una serie de ventajas y coincidió con el periodo que, en Historia de la Fotografía, se conoce como “democratización del retrato” debido al desarrollo comercial de este género fotográfico gracias a la reducción del coste de producción y a la optimización del esfuerzo del profesional.


En 1854 Eugène Disdéri (1819-1890) patentó la “carte de visite” o “tarjeta de visita”, sistema por el cual en una única placa de colodión húmedo se realizaban ocho retratos gracias a una cámara especial; a continuación, se revelaba por contacto en un único papel, se recortaban los retratos, de cuerpo entero, y se pegaban en un cartón. Lejos quedaron los largos tiempos de exposición, la unicidad de la imagen conseguida con la técnica del daguerrotipo y su elevado coste. Un artículo publicado en 1858 por The Photographic News sentenciaba “el retrato ya no es el privilegio de los ricos”.


También es cierto que en el nacimiento de la orla pudo influir el “retrato mosaico”, invención igualmente de Disdéri y consecuencia inmediata de la “carte de visite”, popularizado en España a partir de 1863, en el que un conjunto de fotos ovaladas de individuos casi siempre de la misma condición social o laboral se distribuía sobre un soporte de papel al que generalmente se sumaba algún elemento ornamental.


La orla más antigua conservada o conocida de la Universidad vallisoletana corresponde a la promoción de Filosofía y Letras de 1865 (Universidad de Zaragoza). Se trata de un ejemplar de formato vertical integrada por fotos de doce alumnos dispuestas en torno a la de su decano, D. Pablo Gil y Gil (1833-1905), catedrático de Hª Universal, enmarcada por palmas y roleos vegetales con el escudo e inscripción de la Universidad Literaria de Valladolid y rótulo de la Facultad de Filosofía y Letras. En los cuadrantes de la cartulina el nombre del rector y el de otros tres profesores. Su cuidada composición, realizada por el litógrafo Gervasio Fournier (1843-1922), y el hecho de que D. Pablo Gil y Gil se llevase la orla a Zaragoza cuando en 1868 se trasladó a aquella Universidad, indican el afecto tanto por sus antiguos alumnos como por la facultad vallisoletana.


Quizás la idea de reunir en un documento gráfico el retrato de todos los miembros de una promoción partió del alumnado como lazo de unión entre ellos y de reconocimiento por su profesorado. Así, una fotografía grupal de la facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, expresa: “Los alumnos de la Facultad de Medicina al terminar su carrera en el curso de 1860 a 1861 en prueba de compañerismo” (Col. J. J. Díaz Prosper); y en la de los alumnos de la Facultad de Medicina de Valladolid, de 1873, realizada también por el litógrafo Gervasio Fournier en colaboración con el fotógrafo Juan Hortelano (1830- m. d. 1889) se indica que se trataba de “Un recuerdo de amistad y gratitud y respeto a nuestros profesores”.

ARTISTAS PARTICPANTES: FOTÓGRAFOS, LITÓGRAFOS Y DIBUJANTES
En la confección de las orlas más antiguas intervenían dos profesionales: el litógrafo, responsable de preparar e imprimir el soporte de cartón donde habrían de distribuirse y adherirse los retratos, con el nombre de la universidad y facultad correspondiente, año de la promoción, nombres y lugar de procedencia (en las más antiguas) de alumnos y profesores, y algún motivo ornamental; y el fotógrafo quien, después de retratar a alumnos y maestros, facilitaba las copias en papel que se pegaban en los espacios reservados a tal efecto. Lo normal era que los retratos se obtuviesen en formato “carte de visite” y luego se recortasen hasta obtener el formato deseado.


Durante el siglo XIX convivieron dos modelos de orlas: uno vertical y otro apaisado que es el que acabaría imponiéndose. Los ejemplos señalados de las Facultades de Filosofía y Letras (1865) y Medicina (1873) son de tipo vertical así como la orla de la promoción de Medicina de 1877 (MUVa). Esta última, fruto también de la colaboración entre Fournier y Hortelano, es excepcional no sólo por su fecha sino también por los colores utilizados pues cuenta con 49 fotografías en sepia sobre fondo verde aguamarina y lo habitual eran fotos en blanco y negro sobre fondo blanco o beige. Su composición no difiere mucho de lo que hizo el mismo litógrafo en otras que acabamos de citar pues los retratos del alumnado giran en torno a un imaginario pentágono central donde se aloja el profesorado con el decano en su centro y los catedráticos a su alrededor. Vertical es también el orlín de Derecho (1884-1885) o la orla de la misma Facultad (1886-1887), con fotografías de Adolfo Meaca Eguren.


A diferencia de lo que sucedió después, en los ejemplares más antiguos, la decoración figurativa se limitaba a pequeños dibujos de bustos clásicos y alegorías, así como libros, pergaminos, escribanías y balanzas en el caso de derecho, caduceos y calaveras en las promociones de medicina y, por supuesto, la imagen de la propia institución representada por la fachada barroca de la Universidad que figura en el mencionado orlín (1884-1885).


Otras orlas decimonónicas de nuestra Universidad, esta vez de formato horizontal, que deben destacarse por su riqueza y elegancia compositiva son las firmadas por el litógrafo Saturnino Pérez (act. entre 1860 y fines de siglo) en colaboración con el fotógrafo Adolfo Meaca Eguren (act. entre 1872 y 1913). Sus retratos en tono sepia se adherían sobre cartones de color negro brillante, orlados con grecas doradas, reduciéndose los elementos decorativos, también en oro, a los marcos de las fotos ornamentados con motivos vegetales, y a la elegante tipografía. Sirvan como ejemplo las de la Facultad de Medicina (1892-1893) y las de Derecho correspondiente a las promociones 1893-1894 y 1894-1895.


En los ejemplos conocidos del siglo XIX la disposición de los retratos de profesores no se limita a la zona superior del cartón sino que, como las orlas carecen de grandes motivos decorativos o figurativos, se agrupaban geométricamente en el centro de la cartulina o en sinuosas líneas diagonales. Fue a fines de aquel siglo y comienzos del XX cuando, por el aumento del número de licenciados o la importancia concedida al dibujo en las orlas, se inició la costumbre de colocar al profesorado en la franja superior del soporte. La de Derecho de 1898-1899 y la de Medicina de 1899-1900 sirven de ejemplo ilustrativo de este avance compositivo hacia la definición del género.


Nunca ha existido un tamaño estándar pues el número de alumnos que integran las sucesivas promociones lo ha condicionado influyendo también en el del retrato fotográfico, al principio de busto prolongado y después exclusivamente de la cabeza hasta los hombros. Era habitual que los retratos de los docentes, de tamaño mayor a los del alumnado, se distribuyesen de acuerdo con la jerarquía de su cargo, como si se atendiera al crecimiento orgánico de la Sabiduría: El lugar preferente y central se reservaba al rector, sustituido en ocasiones por el del vicerrector; muy cerca, el decano de la facultad correspondiente y flanqueándolos el cuerpo de catedráticos, profesores y ayudantes si es que el espacio lo permitía. El resto de la cartulina lo ocupaba el cuerpo estudiantil.


El profesorado posó, en el siglo XIX, generalmente con la toga del traje académico y la medalla propia de su condición mientras que la vestimenta del alumnado reflejaba los gustos y modas del momento o la condición social de cada uno. En el siglo XX se impuso el traje de calle tanto para profesores como para alumnos, exceptuándole el retrato del rector vestido de toga y muceta negra. Fue en época franquista cuando se introdujo el elemento que define y unifica el atuendo en las orlas actuales: la muceta correspondiente a cada facultad, al principio sólo utilizada en los retratos del profesorado (orla de Filosofía y Letras de 1940) y pronto extendido su uso al alumnado.


El formato tradicional del retrato individual en la orla, inspirado quizás por el género de la miniatura pictórica, fue el ovalado, delimitado en su contorno por marcos o grecas que, además de uniformizar, servían para contener el nombre del retratado, su cargo y, en ocasiones, su lugar de origen. Tampoco es extraño encontrar junto al ovalo otro formato de tipo circular, en línea con la medallística, para evitar la monotonía de la composición o para subrayar la jerarquía académica. Quizás estos motivos justificaron la inserción de tres retratos de diseño circular en la orla de la Facultad de Derecho de 1894. Otras más avanzadas, las de aquella misma Facultad de los cursos académicos 1915-1916, y 1917, invirtieron los términos y los retratos de profesores adoptan un formato ovalado y el del alumnado se vuelve circular. Otro formato de retratos es el rectangular, muy común en época republicana y franquista, como ejemplifica la de la promoción 1930-1936 de Medicina, aunque existen ejemplos desde comienzos del XX.


A finales del primer tercio de aquel siglo son habituales las orlas en las que el retrato se recorta sobre el fondo del soporte, prescindiéndose de marcos geométricos e imprimiéndose el nombre del retratado en la parte inferior del mismo, sistema que requiere la colocación precisa de la fotografía para evitar equivocaciones en la identificación de la persona. Así queda configurado el diseño de orla que ha llegado hasta el presente, con el profesorado dispuesto en la parte alta de la cartulina, en una o varias filas, distribuido en función de su cargo, antigüedad u orden alfabético, mientras que el alumnado ocupa el resto del campo libre compartiéndolo con el motivo decorativo que se haya elegido.


Con el paso del tiempo la inclusión de dibujos o bocetos modelados para su inclusión en las orlas académicas fue ganando importancia en tamaño y espacio, haciéndose tan importante que en algunas ocasiones condicionaba la ubicación de los retratos. En ocasiones realizados por pintores o escultores locales, en otras por algún alumno con habilidad en la materia o por autores que pese a su firma no hemos identificado, sus temas se hallan estrechamente relacionados con la materia profesada por los retratados, y son reflejo del gusto estético del momento, copias de obras o motivos decorativos anteriores o incluso de ilustraciones de libros.


En las primeras décadas del siglo XX fue habitual que la orla, en realidad, fuese la fotografía de un relieve escultórico donde se insertaban los retratos de la promoción y sus maestros. Este tipo de diseño se observa en las orlas de la Facultad de Derecho (1911-1912. MUVa), firmada por un desconocido C. Blanco con fotografías de Eguren, la anónima de 1915-1916, y la de la promoción de 1912-1917 (MUVa), fruto de la colaboración entre el escultor Alfredo González Martín y el estudio fotográfico Agfa. La de la Facultad de Medicina de 1912-1918, del mismo tipo, está firmada por P. Moro.


Fue en aquellos años cuando comenzó a adquirir importancia la representación de la figura humana inspirada por los ideales renacentistas de belleza, la sensualidad del Modernismo o el misterio e introspección del Simbolismo. Entre los temas habituales: alegorías; dioses y filósofos griegos y romanos vinculados a las disciplinas en cuestión (Asclepio e Higía o Platón y Séneca); Victorias; representaciones de pasajes históricos (El Senado romano), referencias ejemplares de la cultura y el arte occidental (el Galo Moribundo; la Lección de Anatomía, de Rembrandt), etc.


Las Vanguardias históricas, en su vertiente cubista, la ilustración y el cartelismo tuvieron también repercusión en los dibujos que complementaban las orlas, sobre todo en lo que se refiere a la simplificación de volúmenes, en los detalles anecdóticos o el tratamiento geométrico de los elementos. Sirve de ejemplo la orla de Medicina de la promoción 1918-1924, obra del escultor vallisoletano Juan José Moreno (1900-1954), más conocido como Cheché, discípulo de Victorio Macho, que participó en la cartelística republicana durante la guerra civil. Por su parte, la orla de la Facultad de Medicina de 1930-1936 fue diseñada, como otras muchas, por Luis González Armero (1906-1980), dibujante, cartelista y caricaturista, que firmaba sus obras como ITO (autor también de la de aquella misma Facultad de 1929-1935 y de la de Filosofía y Letras de 1940). Por su parte, el “Rafael” que firma con el fotógrafo Filadelfo la orla de la Facultad de Medicina de 1925-1931, se debe identificar con Rafael Sanz Rodríguez (1912-2003), autor del monumento a la Aviación española (Madrid.Moncloa), discípulo de Ramón Núñez quien, a su vez, fue responsable de la orla de Medicina del curso 1923-1929 (MUVa). Muy interesante este trasvase entre artistas y universitarios en la dignificación de un género documental.

Después de la contienda bélica, a la que hace referencia la orla de Medicina de 1934-1943 con una cruz y el nombre de los muertos en combate pertenecientes a esta promoción, no extraña encontrar simbología del nuevo régimen político, como el yugo y las flechas presentes en la orla de Filosofía y Letras de 1940, además de una estética reaccionaria y agresiva donde priman las líneas sencillas, los volúmenes puros, y una rotundidad miguelangelesca, características que se aprecian en la de Medicina de 1942, firmada por un desconocido Agusto 42, o en la de Facultad de Ciencias (1939-1944), diseñada por Eugenio Ramos Sanz (1897-1966), pintor y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Valladolid, cuya firma también se encuentra en las orlas de la Facultad de Medicina (1942-1949) y Ciencias (1943-1948). Otro de los que participaron en este género decorativo con alguna creación propia fue Federico Wattenberg (1923-1967), arqueólogo, profesor y más tarde director del Museo Nacional de Escultura, autor del hermoso dibujo que decora la orla de Medicina (1939-1946).


A partir de entonces, la temática y estética de los dibujos se diversifica pero nunca se abandonan alegorías, dioses paganos y filósofos clásicos, referencias al arte y a la cultura occidental, como la de Filosofía y Letras (1962) que utiliza en su diseño la iconografía románica. Bien es cierto que adquirió mayor importancia la representación de instrumental científico, sobre todo en las promociones de Ciencias, como las probetas y microscopios que figuran, entre otras muchas orlas, en la de Ciencias (1935-1942) firmada por Tamayo, sin duda el Alfredo Tamayo, autor de la de Filosofía y Letras de aquel mismo año (MUVa). Otro artista conocido fue el escultor Ángel Trapote (1914-1981) que hizo el dibujo para la orla de la Facultad de Medicina (1968).


Si para unos acudir al fotógrafo encargado de la orla era y sigue el paso previo a la graduación para el segundo la orla es parte integrante de su arte y negocio. Los estudios de fotografía de mayor prestigio del Valladolid decimonónico fueron el de Juan de Hortelano (act. 1863-1889) quien hacia 1880 había introducido sistemas de iluminación eléctrica, y el de Adolfo Meaca Eguren (act. 1872-1913). Las orlas más antiguas conservadas de nuestra Universidad atestiguan que las distintas promociones académicas no dudaron en demandar sus servicios. Durante el primer tercio del siglo XX destacó el taller Agfa (Feliciano Santos Peña, act. 1913-1927) además del taller de Filadelfo González (act. 1915-?). Por el número de orlas que hizo y porque su actividad se prolonga hasta comienzos de los 70, el estudio de la familia Garay (act. 1904-h.1970) fue el más solicitado aunque el estudio de Arroyo fue considerado por el también fotógrafo Enrique Giraldo Viñas como “el mejor haciendo orlas”. También fue muy reclamado Bariego (c/ Plaza de Fuente Dorada) y en el último tercio del siglo XX se repartieron esta actividad los estudios Gregor (c/ Calixto Fernández de la Torre) y Santamarta (c/ Claudio Moyano).


Cada orla posee su propio valor documental, social, estético y emocional. Nos atrevemos a decir que detrás de cada una hay “tantas vidas” como motivos por los que merecen ser recuperadas, conservadas y estudiadas; un género que suscita la curiosidad y el interés desde distintos puntos de vista: estudios de fotografía, litografía y dibujo, historia de la institución universitaria, de sus facultades y escuelas, iconografía de profesores y alumnos, estudios de género, motivos familiares, coleccionismo, etc. Sin duda, en ellas convergen estudios interdisciplinares que ponen de relieve su interés.


Esperamos que las nuevas generaciones se interesen por detener la decadencia formal de este género, que los responsables de los centros comprendan el valor que tiene su coleccionismo e incluso su papel ilustrativo y ornamental para los mismos, que se aplique la normativa sobre el uso correcto de símbolos o emblemas y que se evite la intromisión de elementos ajenos a lo universitario en aras de la imagen de las promociones y de la propia institución.


Bibliografía: BONET SOLVES, Victoria. “Certificados de la Sabiduría” en Arena Numerosa. Colección de fotografía histórica de la Universidad de Valencia. Valencia, 2006, pp. 114- 137.; GONZÁLEZ PABLO, Ricardo. Luces de un siglo: fotografía en Valladolid en el siglo XIX. Valladolid, 1990.; ID. “Orla de la Facultad de Medicina 1893” en Tradición y Futuro: la Universidad de Valladolid a través de nueve siglos. Valladolid, 2002, pp. 239-240.; GUTIÉRREZ BAÑOS, Fernando. “Orla de la Facultad de Medicina 1910-1916” y “Orla de la Facultad de Medicina 1942” en Tradición y Futuro: la Universidad de Valladolid a través de nueve siglos. Valladolid, 2002, pp. 241-244.; http://patrimoniocultural.unizar.es/node/2296.

Orla de la Facultad de Filosofía y Letras 1865.
[Orla de la Facultad de Filosofía y Letras 1865.]
Orla de la Facultad de Medicina 1877

Orla de la Facultad de Medicina 1877

Orla de la Facultad de Derecho 1882-1883

Orla de la Facultad de Derecho 1882-1883

Orla de la Facultad de Derecho 1886-1887

Orla de la Facultad de Derecho 1886-1887

Orla de la Facultad de Medicina 1893

Orla de la Facultad de Medicina 1893

Orla de la Facultad de Derecho 1893-1894

Orla de la Facultad de Derecho 1893-1894

Orla de la Facultad de Derecho 1906

Orla de la Facultad de Derecho 1906

Orla de la Facultad de Medicina 1912-1918

Orla de la Facultad de Medicina 1912-1918

Orla de la Facultad de Derecho 1912-1917

Orla de la Facultad de Derecho 1912-1917

Orla de la Facultad de Medicina 1919

Orla de la Facultad de Medicina 1919

Orla de la Facultad de Medicina 1923-1929

Orla de la Facultad de Medicina 1923-1929

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1925-1931. Rafael

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1925-1931. Rafael

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1929-1935. ITO

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1929-1935. ITO

Orla de la Facultad de Filosofía y Letras, 1840

Orla de la Facultad de Filosofía y Letras, 1840

Orla de la Facultad de Ciencias 1935-1942

Orla de la Facultad de Ciencias 1935-1942

Orla de la Facultad de Ciencias 1939-1944

Orla de la Facultad de Ciencias 1939-1944

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1942-1949 Ramos

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1942-1949 Ramos

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1939-1946. Wattenberg

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1939-1946. Wattenberg

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1940-1947. Ramos

Orla (detalle) de la Facultad de Medicina 1940-1947. Ramos

Orla de la Facultad de Ciencias 1934-1948

Orla de la Facultad de Ciencias 1934-1948

Orla de la Facultad de Medicina 1968 Trapote (detalle)

Orla de la Facultad de Medicina 1968 Trapote (detalle)



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