La UVa Informa

Un estudio realizado entre alumnos del Campus de Soria señala una adhesión del 41’1% a la Dieta Mediterránea

Ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad de Valladolid y publicado en la revista científica ‘Nutrición Hospitalaria’

Un estudio llevado a cabo entre alumnos del Campus de Soria ha determinado que el 41’1 por ciento de los encuestados muestra una adhesión alta a la Dieta Mediterránea (DM). El trabajo ha sido realizado por investigadores de las escuelas universitarias de Fisioterapia, Enfermería y Educación de la Universidad de Valladolid (UVa) en el Campus de Soria y del Centro de Alto Rendimiento y Promoción Deportiva (CAEP) de la ciudad.

[20/10/2015] octubre 2015
Gabinete de Comunicación UVa
Valladolid
 imprimir

Según explica la catedrática de la Escuela Universitaria de Fisioterapia de la UVa Lucía Pérez Gallardo, primera autora del estudio, que se ha publicado en la revista científica Nutrición Hospitalaria, en España son varios los trabajos que abordan los temas de alimentación y estilo de vida y demuestran que éstos son una estrategia eficaz para la prevención de enfermedades crónicas.


Sin embargo, “no abundan las publicaciones científicas donde se pueda observar cómo repercute el tipo de formación universitaria sobre los hábitos alimentarios y la calidad de la dieta”.


Los investigadores han realizado un cuestionario sobre datos socio-biográficos, el test denominado KIDMED (un test que consta de 16 preguntas que se apoyan en los principios de la DM) y registraron la ingesta de alimentos durante siete días de 77 estudiantes (el 80’3 por ciento mujeres) del Campus de Soria, 37 de grados en Ciencias de la Salud y 40 de otras carreras.


Los resultados obtenidos no muestran diferencias entre sexos al comparar los porcentajes de adhesión a la DM, pero sí entre estudiantes de Ciencias de la Salud y de otras carreras, con unos porcentajes de adhesión alta con la DM del 51’4 por ciento en el primer caso y del 30’8 por ciento en el segundo.


No obstante, los investigadores indican que “es posible que en este tipo de encuestas, donde los participantes deben anotar la ingesta diaria durante siete días, el comportamiento de algunos de los participantes trate de ajustarse a las recomendaciones, lo que, en parte, podría justificar la diferencia de consumo de alcohol, por ejemplo, observada entre los grupos de Ciencias de la Salud y los grupos de otras titulaciones”.


Los investigadores del Campus de Soria han estimado además la ingesta de energía y nutrientes. En cuanto al número medio de ingestas realizadas al día por los encuestados, fue de 3’8 y no se observaron diferencias significativas entre sexos ni entre los grupos en función de la titulación. Sin embargo, el número medio de ingestas diarias realizadas entre los individuos con peso normal fue superior al del grupo con sobrepeso y en muy pocos casos “los encuestados llegaron a realizar las cinco comidas diarias recomendadas”, apunta el estudio.


Asimismo, los encuestados no alcanzaron las frecuencias de consumo recomendado para la mayoría de los alimentos que constituyen la base de la pirámide de la DM como los cereales, frutas, verduras, legumbres y frutos secos, mientras que el consumo de carne grasa y dulces fue superior al recomendado.


El promedio del consumo de calorías fue inferior al promedio de los requerimientos y en el 73’2 por ciento de los estudiantes estaba por debajo del 80 por ciento de la ingesta recomendada, según grupo de edad y sexo. “Esto podría atribuirse al excesivo cuidado, en estas edades, por conseguir una imagen corporal delgada de acuerdo a los cánones de estética actual, siendo el sexo femenino el más afectado como muestran nuestros resultados”, señalan los investigadores.


Hábitos alimentarios
Los resultados del trabajo han permitido concluir que los estudiantes encuestados, con independencia de su perfil académico, “siguen una dieta hipocalórica con mayor consumo de proteínas y de grasas de las recomendadas y menor de hidratos de carbono y fibra, lo que se refleja en el aporte insuficiente de algunas vitaminas y minerales”.


Del mismo modo, “aquellos estudiantes cuyos hábitos alimentarios se acercan a las Ingestas Diarias Recomendadas muestran un Índice de Masa Corporal más saludables” y que la proporción de estudiantes que no proceden de grados de Ciencias de la Salud que necesitan modificar sus hábitos en alimentación para adecuarlos a los patrones de la DM “supera a la de los de otras titulaciones". Estas observaciones sugieren que los estudiantes de Ciencias de la Salud, debido a su formación en Alimentación y Salud, “pueden dar respuestas adecuadas a cuestiones sobre una alimentación saludable, pero que, no en todos los casos, esos conocimientos se llevan a la práctica en su comportamiento diario”, finalizan.

Referencia bibliográfica:
Pérez-Gallardo, L., Gómez, T. M., Marzo, I. B., Pascual, M. Á. F., Calle, E. M., Domínguez, R. R., ... y Cámara, F. N. (2015). “Calidad de la dieta en estudiantes universitarios con distinto perfil académico”. Nutrición Hospitalaria, 31(2015), 2230-2239.



Agenda
Fueron portada
INFORMACIÓN CARGADA POR: Gabinete de Comunicación