Comunicación para los medios http://comunicacion.uva.es/opencms/rss/comunicacionparalosmedios.html Comunicación para los medios de la Universidad de Valladolid es Universidad de Valladolid es Universidad de Valladolid La salud de los gorriones advierte de la presencia de plomo en las ciudades http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/5c12e6ba-5cf7-11e8-9db8-d59857eb090a/ <p>El plomo ha llegado a los sedimentos de los ríos o al suelo debido fundamentalmente a su antigua presencia como aditivo en la gasolina. Un compuesto denominado tetraetilo de plomo se empleaba para incrementar el octanaje de este carburante, esto es, por cuestiones de seguridad, para incrementar su capacidad antidetonante. Con el paso del tiempo, se observó sin embargo que el plomo también dañaba los catalizadores y, además, era expulsado a la atmósfera por el tubo de escape, por lo que fue retirado de las gasolineras.<br /> Aunque no de la circulación. El plomo continúa en las ciudades y en las proximidades de las carreteras interurbanas. “No es un material biodegradable, por lo que su presencia es casi eterna”, lamenta Rafael Pardo, director del Departamento de Química Analítica y firmante del estudio. El trabajo ha sido presentado recientemente en la revista científica Ecotoxicology and Environmental Safety.</p> <p><strong>La sangre del gorrión</strong><br />El equipo investigador trampeó las proximidades del campus de la Universidad Nacional de San Luis para capturar gorriones comunes (Passer domesticus). En ellos, se analizó la exposición de diferentes dosis de plomo y el tiempo de exposición de este elemento tóxico. Posteriormente, se evaluó con métodos analíticos la concentración de plomo en sangre, el hematocrito (el porcentaje de glóbulos rojos en la sangre), de hemoglobina (la proteína encargada del transporte del oxígeno) y de ALAD, una enzima involucrada en la asimilación de metales en el organismo. Tras el estudio, los pardales retornaron a las calles de esta ciudad en el centro del país sudamericano con unos 160.000 habitantes.<br /> El nivel de plomo y la actividad de la enzima evidenciaban una correlación inversa. Esto es, a mayor cantidad del metal pesado en la sangre, el organismo le costaba más procesarla. El problema de estos contaminantes es que actúan por acumulación. La enzima ALAD contribuye a la producción de una molécula vital para todos los órganos. Esta molécula ayuda a asimilar otro metal, el hierro, con importantes funciones en el cuerpo. “Sin embargo, tiene grandes dificultades para procesar metales que le son ajenos, como el plomo. Al final, la sobreexposición al plomo deriva en problemas de salud como el saturnismo o la porfiria”, explica Pardo. En otras palabras, al interferir en el metabolismo de la sangre, el plomo termina por emponzoñarla, envenenando a su portador, ya sea un ave o un ser humano.</p> <p><strong>Colaboración internacional y control de tóxicos</strong><br />El Departamento de Química Analítica de la UVa dispone de una colaboración estable con el Departamento de Bioquímica y Ciencias Biológicas de San Luis. Desde su universidad, bastante alumnado ha cruzado el Atlántico para formarse en el campus español en sus másteres. El principal aporte de la UVa al trabajo ha sido el análisis de las muestras de sangre a través del Laboratorio de Técnicas Instrumentales, un servicio central para toda su comunidad universitaria.<br />La Universidad de Valladolid ha trabajado mucho tiempo en la medición e interpretación de metales pesados en el medio ambiente. El plomo es uno de los más importantes. La legislación comunitaria, a partir de una directiva, establece el control obligatorio de elementos tóxicos: mercurio, cadmio, plomo, níquel y arsénico. El seguimiento debe hacerse tanto en el medio ambiente como en la alimentación.</p> <p><strong>El retroceso de los pardales</strong><br />En 2017, una investigación difundida en la revista Frontiers in Ecology alertaba sobre la progresiva desaparición de los gorriones de las grandes ciudades por los efectos de la contaminación. Los autores analizaron la sangre de estos pájaros en diversas ciudades de España y describieron que factores ambientales producían un estrés oxidativo y, a la larga, la reducción de la esperanza de vida de estas aves. La situación podría ser equiparable para las personas que viven en ambientes urbanos.<br />Rafael Pardo comparte con este equipo científico de la Universidad Complutense de Madrid la preocupación por los efectos en la salud de los elementos tóxicos. Además, advierte que de “el plomo no es el único responsable de la disminución de gorriones en las ciudades, ya que hay otros factores que se deberían estudiar en profundidad”.</p> Mon, 21 May 2018 13:03:24 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/5c12e6ba-5cf7-11e8-9db8-d59857eb090a/ 2018-05-21T13:03:24Z Un trabajo de la UVa analiza a largo plazo la pérdida de peso en pacientes de cirugía bariátrica http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/67ed1c46-51f5-11e8-92c4-d59857eb090a/ <p>“Se ha realizado una recogida de datos muy sistemática a los tres, seis, nueve, doce, dieciocho y veinticuatro meses. No existen habitualmente series tan largas en la literatura científica de este tipo de intervenciones, lo que nos da una perspectiva muy completa del periodo de recuperación de las personas sometidas a este tipo de cirugías”, explica una de las corresponsables del estudio, la doctora María José Castro, de la Facultad de Enfermería de la UVa.<br /> La cirugía bariátrica es empleada para casos extremos de personas con obesidad mórbida, ya que, a pesar del progreso en las técnicas, aún conlleva algunos riesgos para los pacientes. La técnica empleada emplea anestesia general y laparoscopia, que permite la visión de la cavidad pélvica-abdominal con la ayuda de una lente óptica. El bypass gástrico es un tipo de derivación que permite reducir el espacio útil del estómago, y por tanto, reducir la asimilación de alimentos por el organismo al estar saciado antes.</p> <p><strong>Obesidad e índice de masa corporal</strong><br />El estudio, que forma parte de la tesis doctoral de José María Jiménez, resaltó que la “pérdida de peso inducida fue mayor que con otras técnicas bariátricas”. Un total de 71 mujeres y 29 hombres fueron incluidos en el trabajo de investigación, con un rango de edad entre los 13 y los 65 años y un peso entre 75 y 176 kilos. Los pacientes tenían un índice de masa corporal de entre 30 y 59. Se considera obesidad a partir de 30 y obesidad mórbida a partir de 50.<br />Concretamente, el equipo investigador observó un mayor porcentaje de índice de peso corporal perdido conforme pasaba el tiempo tras la intervención. “Nos indica que existe una mayor adhesión a nuevos hábitos alimentarios más saludables en el periodo postquirúrgico”, explica Castro.<br /> María José Castro ahonda en la necesidad de prevenir, a través de hábitos de alimentación saludables, la obesidad. Incide en la prevención en edades infantiles o adolescentes. “Un niño obeso tiene un 25 por ciento más de posibilidades de convertirse en un adolescente obeso, y un obeso adolescente, un 70% de alcanzar esta circunstancia cuando sea adulto”. Por ello, el momento crítico para la adopción de hábitos alimentarios saludables “es la infancia”. Por ello, considera que los lugares de actuación para motivar la adquisición de estos hábitos es el entorno escolar.</p> <p>Miguel Á. Carbajo, José M. Jiménez. Enrique Luque de León, María José Cao, María López, Sara García, María José Castro. ‘Evaluation of Weight Loss Indicators and Laparoscopic One-Anastomosis Gastric Bypass Outcomes’. Scientific Reports (2018) 8:1961. DOI: 10.1038/s41598-018-20303-6o</p> Mon, 07 May 2018 12:51:41 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/67ed1c46-51f5-11e8-92c4-d59857eb090a/ 2018-05-07T12:51:41Z “Debemos crear herramientas para hacer convivir la agricultura tradicional con la sostenible” http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/f18168b4-3281-11e8-9536-d59857eb090a/ <p><strong>P: ¿En qué consiste el proyecto Life Los Desiertos Verdes?</strong></p> <p>R: La iniciativa trata de recoger mediante un sistema tradicional si se quiere el agua en épocas de pluvimetría escasa y en zonas desérticas o semidesérticas. Posteriormente se evita la evaporación de esta agua, recogida de la lluvia o del rocío. La caja tiene un sistema de cuerda que lo suministra a la planta a través de su sistema radicular. La caja de agua tiene una capacidad hasta de 15 litros y la particularidad de mantener la temperatura del agua dos o tres grados por encima del ambiente en épocas frías y dulcifica la composición en épocas cálidas.</p> <p> </p> <p><strong>P: ¿Cuáles son los beneficios?</strong></p> <p>R: El proyecto se ha llevado a cabo en diferentes lugares, por lo que la efectividad también han sido dispares. El efecto se ha notado más en zonas desérticas como Los Monegros. También se han visto beneficios que nos han sorprendido gratamente en la escombrera de Riofrío de Aliste, donde prácticamente no había elementos nutritivos, o en Sant Boi de Llobregat, con un régimen pluviométrico mayor. En la estación de San Isidro, muy alta y con integral térmica baja, el crecimiento de los árboles estaba limitado. En la zona de Valladolid hemos visto donde peor se comportó el experimento, porque la época de lluvia es hostil al desarrollo del árbol.</p> <p> </p> <p><strong>P: ¿Qué tipo de cultivos son los indicados para estas cajas de agua?</strong></p> <p>R: Hemos probado los árboles autóctonos de cada zona. Además de reportar beneficios a cultivos leñosos, esta herramienta es útil para productos hortícolas. Podría ser buena para ayudar a erradicar el hambre del mundo con su traslado a zonas con menor cultura agraria. En zonas pobres, puede ayudar al desarrollo de cultivos como el tomate, por ejemplo.</p> <p> </p> <p><strong>P: ¿Cómo se eligieron las zonas de estudio?</strong></p> <p>R: El proyecto se ha desarrollado en zonas con características específicas. En Los Monegros el caso era la climatología adversa. En Sant Boi, cerca de Barcelona capital, se procuraba la recuperación de una zona incendiada. En Riofrío de Aliste, la escombrera apenas contaba con elementos nutritivos para la planta. En la estación invernal de San Isidro se estudió la altitud. También se llevó a los campos de cultivo experimentales de Palencia y a zonas de recuperación de suelos en la provincia de Valladolid. Hay que tener en cuenta que la herramienta se emplea preferentemente el primer año. Además, se han trabajado en modificaciones para hacerla más sostenible económica y ambientalmente.</p> <p> </p> <p><strong>P: ¿Qué supone la nominación a los premios Best Life para su equipo?<br /></strong></p> <p>R: El equipo es multidisciplinar. Es un orgullo para todos y nos sirve de revulsivo para continuar con propuestas que mejoren las condiciones agroambientales. Sería muy bueno que los resultados del proyecto se recogieran en la política agraria común y en las estrategias de cara al año 2020, y para recuperar la agricultura tradicional y la selvicultura como dinamizador de zonas rurales en el ámbito demográfico.</p> <p> </p> <p><strong>P: ¿Por qué cree que puede ser útil para la fijación de población en territorios deprimidos demográficamente?</strong></p> <p>R: En el fondo, hay muchas zonas semidesérticas en el planeta. La agricultura tiene un papel fundamental tanto en el freno respecto al incremento de temperaturas a nivel global como en cuestiones de población. Unas buenas políticas para retener y emitir menos CO2 pasa por una gestión agrícola sostenible. Trabajamos en este tipo de herramientas, por encima de su viabilidad económica. Las condiciones climáticas se están deteriorando, y esto lo puede observar, por ejemplo, cualquier agricultor de Tierra de Campos. Debemos desarrollar herramientas como la caja de agua para hacer convivir una agricultura más responsable medioambientalmente con otra tradicional.</p> <p> </p> <p> </p> Wed, 28 Mar 2018 12:17:04 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/f18168b4-3281-11e8-9536-d59857eb090a/ 2018-03-28T12:17:04Z El Acuerdo de París incluye un 40% de medidas solo aplicables con financiación de terceros países http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/21f1310a-30ec-11e8-9536-d59857eb090a/ <p>El Acuerdo de París fue sellado el 12 de diciembre de 2015 y negociado por los 195 países participantes en la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP21) en la capital francesa. Supuso un importante avance para frenar el cambio climático, al menos sobre el papel. Analizados el 96% de los compromisos de cada Estado firmante por un equipo investigador de la UVa, se observa que dos de cada cinco requieren compromisos financieros externos para ser llevados a cabo. El trabajo también muestra que, de mantener la tendencia de emisiones que arrojaría el cumplimiento del acuerdo hasta 2050 y con los modelos de crecimiento económico actuales, las temperaturas se incrementarían entre tres y cuatro grados de una forma bastante segura. El objetivo de incremento de temperatura es de dos grados respecto a los valores preindustriales. Estos dos grados son considerados como el límite sostenible para los ecosistemas del planeta.<br /> A partir de una revisión sistemática de los compromisos adquiridos por 188 de los 195 participantes en la cumbre mundial, el grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid analizó las contribuciones particulares de cada país. “Hay un margen de libertad para que cada consignatario tome las decisiones para cumplir los objetivos asignados en sus políticas ambientales”, explica Luis Javier Miguel, coordinador del equipo científico, que comprende perfiles en Ecología, Economía, Ingeniería Industrial, Física y Filosofía.<br /> Tomando como partida los documentos nacionales, el equipo de la UVa analizó la calidad de la información proporcionada a la comunidad internacional, las políticas de mitigación en energía, industria, agricultura, gestión de residuos y usos de la tierra, la financiación necesaria para llevar a cabo las medidas y la redución estimada de emisiones. El trabajo ha sido publicado en la revista científica Ecological Economics.<br /> <br /><strong>Los países en vías de desarrollo, más detallistas</strong><br />El estudio muestra que los países en vías de desarrollo detallan con mayor precisión los compromisos que pretenden llevar a cabo. La razón es que estos compromisos están mayoritariamente condicionados a la obtención de ayuda internacional. “Necesitan esa financiación, por lo que son muy precisos en las medidas que quieren llevar a cabo”, explica Miguel. Por este motivo, el análisis divide en dos tipos los compromisos: condicionados a obtener capital y no condicionados, esto es, asumidos directamente por los firmantes. En concreto se trata del 41,4% del peso total de las medidas comprometidas.<br /> En el otro lado de la calidad de la información aportada se sitúan los países desarrollados. Así, los países de la OCDE (35 integrantes que agrupan en torno al 80% del producto nacional bruto de todo el planeta) son menos explícitos con sus medidas. En concreto, “la Unión Europea ofrece una información de muy pobre calidad, aunque se trata precisamente de los únicos países que tienen la obligación de reducir sus emisiones en términos absolutos”, incide el especialista</p> <p><strong>Incremento de temperaturas</strong><br />El Acuerdo de París establece medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de mitigar el cambio global a dos grados de incremento de temperaturas respecto al periodo preindustrial. Ese horizonte sería el límite sobre el que las variaciones climáticas fueran irreversibles y afectarían a la sostenibilidad de los ecosistemas del planeta. En el escenario de trabajo con unas perspectivas de crecimiento económico de entorno al 3% cada año y una cantidad similar de extracciones de combustibles fósiles a la del presente, “el objetivo de no alcanzar un aumento de temperatura de dos grados no sería posibles”, expone Miguel. El grupo de investigación reconocido ha estimado que ese incremento llegaría a ser entre tres y cuatro grados, un escenario preocupante, pero, matiza el especialista, “quizá no demasiado realista”.</p> <p>En este sentido, el equipo científico trabaja en otros escenarios en los que se produzca una crisis del modelo de desarrollo actual, como consecuencia de la escasez de recursos energéticos fósiles y de otros minerales, así como de los impactos del propio cambio climático en la economía mundial. “Los yacimientos se agotan o son más difíciles de explotar, por lo que prevemos que esta dificultad para acceder a estos combustibles incida tanto en la economía como en una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”, resume de forma somera.</p> <p><strong>Medeas</strong><br />Con esta variante, la Universidad de Valladolid participa en un proyecto europeo denominado Medeas, un modelo de simulación con tres factores, economía, energía y medio ambiente en código abierto para guiar la transición a una economía baja en emisiones en dióxido de carbono en la Unión Europea. El consorcio comunitario contaba en 2017 con doce instituciones de Austria, Bélgica, Chequia, España, Grecia, Italia y Reino Unido. A través de esta cooperación internacional se ha diseñado un software en abierto para el diseño de la transición hacia un sistema de energía totalmente renovable en Europa. Acompañando a esta herramienta, se elabora actualmente un curso en línea abierto y masivo (conocidos por sus siglas en inglés, MOOC), se ha traducido al lenguaje informático Python y se ha desarrollado una base de datos de acceso público y abierto sobre variables mundiales vinculadas a la energía.</p> Mon, 26 Mar 2018 11:52:10 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/21f1310a-30ec-11e8-9536-d59857eb090a/ 2018-03-26T11:52:10Z La UVa emplea química y electricidad para mejorar la depuración de metales pesados en el agua http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/e5715929-2b57-11e8-9079-d59857eb090a/ <p>La tecnología se denomina espectroscopia de impedancia. Se basa en conceptos de química y electricidad. La impedancia es un término técnico que hace referencia a la dificultad de que la corriente eléctrica transite por un conductor, una forma de resistencia. Sucede, por ejemplo, en cualquier aislante que protege un cable común de cualquier aparato que funcione por la electricidad. <br /> Un tipo de membrana empleada en el sistema de depuración de aguas residuales de origen industrial tiene una carga eléctrica. Por este sistema, se atraen los iones disueltos en el agua de metales pesados, impidiendo su paso a los cauces naturales. “Las membranas cargadas son más eficientes que otras técnicas de limpieza y la electroscopia ayuda a conocer el grado de éxito de este filtro”, relata el catedrático Pedro Prádanos, del Grupo de Superficies y Materiales Porosos (SMAP), unidad de la Universidad de Valladolid asociada al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) a través del Instituto de Ciencia y Tecnología de Polímeros de Madrid. <br /> En un trabajo de investigación recientemente publicado en la revista científica Chemical Engineering Science, la UVa, junto a las universidades de Extremadura y Nacional de San Luis (Argentina), ha determinado la carga eléctrica neta de membranas con capacidad de filtrado a escala micrométrica. Para ello, han empleado un microscopio de fuerza atómica, un dispositivo muy sofisticado capaz de detectar fuerzas del órden de nanonewtons y de representar en una pantalla los átomos de carbono de una lámina de grafito, por ejemplo. Con este instrumental, por primera vez se ha podido medir la capacidad de retención de iones de estas membranas.</p> <p><strong>Cambio de escala</strong><br />El desarrollo de la nanociencia está llevando a la industria nuevos y prometedores materiales. En la escala nanométrica, la materia cambia de propiedades. Nanopartículas de oro, por ejemplo, no son doradas, sino verdes. Esta modificación del comportamiento ha traído avances espectaculares en robótica, telecomunicaciones o medicina. También ha llegado a las membranas para el filtrado de aguas residuales. En el mercado ya existen nanomateriales para el cribado de metales pesados para evitar su expulsión a las corrientes naturales. El personal del Departamento de Física Aplicada, sin embargo, ha propuesto regresar a la escala de micrómetro, de un orden mil veces más grande que la del nanómetro.<br /> La razón es la eficiencia. “Nos permite procesar más litros de líquido con la misma cantidad de energía”, explica Prádanos. No obstante, en la industria el uso de membranas para microfiltración todavía es inferior al de nanofiltración.<br /> El grupo SMAP está reconocido por la Junta de Castilla y León como unidad de investigación consolidada, un distintivo para los grupos de investigación de la comunidad autónoa que cuenta con un mayor nivel de calidad y de producción científica. Además del desarrollo de tecnologías para la mejora de membranas de filtrado de aguas residuales, tiene aplicaciones en otros campos, como el de sistemas para separar gases de efecto invernadero.</p> <p><strong>Darío Ramón Díaz, Francisco Javier Carmona, Laura Palacio, Nelio Ariel Ochoa, Antonio Hernández, Pedro Prádanos. ‘Impedance spectroscopy and membrane potential analysis of microfiltration membranes. The influence of Surface fractality’. Chemical Engineering Science 178 (2018) 27-38. DOI: https//doi.org/10.1016/j.ces.2017.12.027</strong></p> Mon, 19 Mar 2018 09:28:26 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/e5715929-2b57-11e8-9079-d59857eb090a/ 2018-03-19T09:28:26Z La Universidad de Valladolid encuentra vulnerabilidades en el envío de claves secretas a decenas de kilómetros mediante láseres ultralargos http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/e4521fd4-1aff-11e8-9079-d59857eb090a/ <p>La criptografía cuántica pone en práctica el principio de incertidumbre de Heisenberg. De manera muy sucinta, el principio viene a decir que el observador modifica lo observado, eso sí, en la minúscula escala espacial en la que opera la física cuántica. Al introducir este factor, el observador modificando lo observado, cuando alguien se inmiscuye en una transmisión cifrada con criptografía cuántica, el emisor y el receptor se enteran de esa interferencia en el mensaje transmitido. Ese chivatazo garantiza la confidencialidad de forma absoluta.</p> <p>Aunque ya existen empresas que comercializan sistemas de criptografía cuántica, esta tecnología todavía está en pañales y es costosa. Por ello, se ha desarrollado otro tipo de cripografía, basada en láseres ultralargos, también extremadamente segura, pero no totalmente y de forma demostrable, y de realización más simple.</p> <p><strong>Láseres ultralargos</strong><br />El sistema se basa en aprovechar las propiedades físicas de los láseres ultralargos. Los láseres ultralargos disponen de una cavidad de varios kilómetros, lo que permite aprovechar su interior como soporte para la transmisión de un mensaje. Con este sistema, se pueden enviar datos de forma segura a unas decenas de kilómetros, desde Valladolid o Palencia a Dueñas, por ejemplo.</p> <p>El catedrático Pedro Chamorro y el profesor Juan Carlos García Escartín, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones de la Universidad de Valladolid, pusieron a prueba uno de estos sistemas de encriptado más sofisticado, desarrollado por especialistas de Israel y del Reino Unido. Los investigadores de la UVa introdujeron una señal de sonda enmascarada en el ruido del propio láser y hallaron vulnerabilidades en estos modelos. La demostración de estos agujeros de seguridad ha sido publicada en la revista científica IEEE Journal of Selected Topics in Quantum Electronics.</p> <p>El trabajo se hizo no en un espacio físico, sino mediante ecuaciones y simulaciones. “Atacamos teóricamente una propuesta teórica”, resume Chamorro. No obstante, el soporte matemático de este trabajo científico se podría comprobar in situ porque los encriptadores del centro de investigación israelí disponen de estos láseres.</p> <p><strong>Parches</strong><br />El trabajo de hackeo óptico advierte de los fallos en la seguridad de una transmisión de claves, por lo que también proporciona soluciones para parchear la transmisión. Un hacker es un experto en introducirse en sistemas informáticos sin permisos, puede ser de forma perniciosa o para definir parches en los sistemas de seguridad.</p> <p>El grupo de investigación también trabaja en el ámbito de la información cuántica, que emplea recursos de esta naturaleza en tecnologías de la comunicación y la información. “Los ordenadores cuánticos permiten cálculos que no son posibles con omedios convencionales al aprovechar recursos cuánticos, como el entrelazamiento de las unidades de información”, expresa Chamorro. Por ello, en vez de las unidades de información convencionales, denominadas bits, se emplean cúbits. Los chips con cúbits en vez de bits son prometedores prototipos, aunque recientemente algunos fabricantes han anunciado ya para el mercado procesadores cuánticos de 17 o 49 cúbits.</p> Mon, 26 Feb 2018 14:18:11 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/e4521fd4-1aff-11e8-9079-d59857eb090a/ 2018-02-26T14:18:11Z Investigadores de la UVa describen una proteína clave en la formación del aislante eléctrico de las neuronas http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/7be5123d-1643-11e8-9079-d59857eb090a/ <p>La apolipoprotreína D es una vieja conocida para el equipo de investigación que encabezan Lola Ganfornina y Diego Sánchez, adscritos al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular y Fisiología de la UVa. Desde 1992 han trabajado con esta molécula. Su papel más conocido es el de guía para las neuronas. En la fase embrionaria, las neuronas tienen una forma redondeada, pero poco a poco empiezan a estirar sus brazos, denominados axones, por los que se transmiten las señales eléctricas y químicas que dan sentido a todo el sistema nervioso. ¿Cómo saben las neuronas hacia dónde crecer? Esta proteína, también conocida como ApoD, hace de lazarillo y les enseña el camino. <br /> Su papel no queda reducido a este pastoreo. La mielina es una vaina para los axones, las prolongaciones de las neuronas. Las células gliales protectoras se envuelven en torno a estos extremos, pero entre sus capas pueden dejar espacios. Si la funda queda deteriorada, las neuronas, células transmisoras del impulso nervioso, quedan expuestas a un daño. El IBGM ha descubierto ahora que para compactar estas vainas, la célula emplea la proteína ApoD. El trabajo ha sido publicado recientemente en la revista científica Glia.<br /> En un trabajo experimental con ratones, el equipo investigador observó que aquellos en los que no se expresaba la proteína tenían una vaina más débil. En estos ratones, las células de su sistema nervioso envejecían más rápidamente. La investigación ha sido desarrollada en colaboración con el Instituto de Neurociencias de Castilla y León, de la Universidad de Salamanca.<br /> “Llevamos persiguiendo las pistas que va dejando ApoD en las células gliales como si fuera una película policiaca”, explica Lola Ganfornina. Mediante imágenes de microscopía electrónica y confocal, el equipo científico observó la última pista, un movimiento de la proteína objeto de estudio desde la membrana, donde se sitúa de forma general, al interior de la célula. En la célula existe un sistema de reciclaje denominado lisosoma. Reutiliza compuestos que la célula ha desechado inicialmente o los reduce para expulsaros de forma ordenada al exterior. También ayuda a reciclar la membrana de la mielina, y de esta forma se controla su compactación, que la convierte en vaina aislante. Cuando el lisosoma no está estable, las funciones de reparación y reciclado se descontrolan y empiezan a afectar a otras partes de la célula. Es el origen de enfermedades como la de Niemann-Pick de tipo A. La proteína ApoD sirve de apoyo al lisosoma para evitar o minimizar su descontrol.<br /> <br /><strong>Aplicaciones</strong><br />Al saber cómo ApoD ayuda concretamente a compactar la mielina, este conocimiento puede ser útil para desarrollar nuevos fármacos en enfermedades desmielizantes, como la esclerosis múltiple. También puede servir para enfermedades donde el lisosoma yerra, no solo en células de la mielina, sino en otras células gliales.<br /> La proteína ApoD está presente en estas células auxiliares del sistema nervioso, tanto en los astrocitos, que intervienen secundariamente en la sinapsis entre las neuronas, como en la mielina, la capa que protege las prolongaciones transmisoras de las señales eléctricas de las neuronas. <br /> En los animales que no disponen de esta proteína, se ha observado que el cerebro envejece antes. En experimentos de comportamiento con ratones, aquellos que tenían anulada la expresión de la proteína perdían capacidades cognitivas asociadas a la memoria. A todos se les proporcionaba estímulos nuevos. El ratón es un animal curioso por naturaleza, por lo que se acercaban a estos estímulos, tales como figuras decorativas u otros objetos. Cuando se cambiaba alguna de estas piezas, los animales sanos se centraban en la nueva, mientras que los que tenían la proteína anulada no eran capaces de reconocer la novedad y regresaban a los ya observados. “No tenían recuerdos o eran muy vagos, por eso exploraban todos los estímulos indistintamente”, explica Ganfornina. Este deterioro está vinculado a enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.</p> <p><br /><strong>Nadia García Mateo, Raquel Pascua Maestro, Alberto Pérez Castellanos, Concepción Lillo, Diego Sánchez, María Dolores Ganfornina. ‘Myelin extracelular leaflet compaction requires apolipoprotein D membrane management to optimize lysosomal-dependent recycling and glycocalyx removal’. Glia. DOI: 10.1002/glia.23274</strong></p> Tue, 20 Feb 2018 13:39:26 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/7be5123d-1643-11e8-9079-d59857eb090a/ 2018-02-20T13:39:26Z Investigadores de la UVa logran detectar varios virus que infectan a un peligroso patógeno forestal mediante el uso de las nuevas técnicas de secuenciación del genoma http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/e5af86ba-117d-11e8-9079-d59857eb090a/ <p>Los resultados del estudio, que han sido recientemente publicados en la revista internacional Archives of Virology (de la prestigiosa editoral Springer), serán de gran utilidad en el estudio de esta grave enfermedad forestal que provoca cuantiosas pérdidas económicas en España.<br />El Instituto de Investigación en Gestión Forestal Sostenible de la UVa, al que pertenecen los miembros del trabajo, está llevando a cabo una intensa actividad en el estudio de diversas patologías forestales, donde se han desarrollado ya una quincena de tesis doctorales. Los miembros de esta Unidad coordinan diversos proyectos nacionales e internacionales sobre esta enfermedad, como el Proyecto PINESTRENGTH (financiado por la Unión Europea), en el que participan 36 países de todo el mundo.<br />Durante su existencia, este grupo ha organizado diversas reuniones internacionales, como el Congreso IUFRO (International Union of Forest Research Organizations) celebrado en el año 2011, sobre enfermedades forestales, que contó con la participación de investigadores de 17 países; o de carácter nacional, como el congreso de la Sociedad Española de Fitopatología (SEF) que se desarrolló en el año 2016 en el Teatro Principal y en el Palacio de la Diputación de Palencia.</p> Wed, 14 Feb 2018 11:54:58 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/e5af86ba-117d-11e8-9079-d59857eb090a/ 2018-02-14T11:54:58Z La adición de sustancias ácidas naturales mejora los productos sin gluten de nueva hornada http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/da9f27d7-0fe9-11e8-9079-d59857eb090a/ <p>En el horno de cualquier tahona, hay un momento en el que la masa fermenta y se reduce su pH. Como si se tratara de una panadería, el equipo científico ha utilizado la acidificación y la adición de proteínas exógenas, además de otros ingredientes de alto valor nutricional, para mejorar las características de estos alimentos. “Generalmente, se emplea harina de arroz u otras harinas pobres desde el punto de vista nutricional para elaborar los productos sin gluten”, explica Felicidad Ronda, responsable del equipo de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias del campus de la UVa en Palencia.<br /> Para mejorar las características nutricionales y organolépticas de la harina de arroz como substituta del trigo, se emplea almidón procedente de arroz, maíz, patata o tapioca. Una línea de investigación de esta unidad de investigación consolidada reconocida por la Junta de Castilla y León trabaja en el enriquecimiento proteico de productos sin gluten. Para ello, complementa las harinas de arroz con proteína de guisante, de soja, de albúmina de huevo o de caseína de leche de vaca o modifican el proceso mediante la acidificación de las masas, como se hace en la elaboración del pan de trigo.</p> <p><strong>Margen de mejora</strong><br />Un trabajo de investigación publicado en la revista científica Food Hydrocolloids presenta unas mejoras en la elaboración de alimentos en los que se han cambiado la proporción de dos tipos de ingredientes: por un lado, el tipo de almidón (patata, arroz o tapioca); por otro, la proteína añadida (soja o albúmina de huevo). A partir de esta labor de cocina científica, el equipo del Departamento de Ingeniería Agrícola y Forestal con sede en el edificio Lucía del campus Miguel Delibes de Valladolid obtuvo geles más consistentes y adecuados para su uso alimentario. Los geles se forman en la elaboración de cremas salsas y postres. “Estudiamos las bases científicas que nos permiten elaborar productos sin gluten más nutritivos y apetitosos”, explica Marina Villanueva, a cuya tesis doctoral pertenecen estos resultados obtenidos en colaboración con la Universidad Aristóteles de Salónica (Grecia).<br /> El trabajo de investigación ha permitido establecer un margen de maniobra en la modificación del nivel de acidez que ahora puede resultar útil a la industria agroalimentaria. En concreto, la adición de un porcentaje de proteína procedente de albúmina de huevo o de soja combinado con la reducción del pH es capaz de modificar las temperaturas de cocinado y las consistencias de los geles obtenidos a partir de almidones de arroz, patata o tapioca empleados en los productos sin gluten. Con ello, se podrán mejorar las formulaciones de estos productos.<br /> Para ello, el equipo empleó técnicas de laboratorio como la calorimetría diferencial de barrido, la medida de propiedades reológicas de los geles y la microscopía laser con focal para observar los cambios.</p> <p><strong>Otras líneas</strong><br />En el objetivo de obtener mejores productos sin gluten, la unidad investigadora también ha trabajado en el enriquecimiento con fibra soluble a partir de avena o cebada y actualmente mantiene abiertas dos líneas en el estudio de la modificación física de harina sin gluten y en la búsqueda de granos distintos para la obtención de nuevas harinas de elevado valor nutricional (como el teff o el trigo sarraceno).</p> <p><strong>Gluten como sinónimo de saludable</strong><br />A pesar de la demanda creciente por parte de un sector de consumidores, la investigadora principal, Felicidad Ronda, recuerda que “no hay nada que demuestre el perjuicio para la salud del consumo de productos con trigo para aquellas personas que no padecen celiaquía ni ninguna otra forma de intolerancia al gluten/trigo”. No obstante, para la científica “es obligado ofertar materias primas diferentes al trigo para diversificar la dieta y aumentar la oferta de productos saludables a los consumidores”.</p> <p><strong>Marina Villanueva, Felicidad Ronda, Thomas Moschakis, Athina Lazaridou, Costas G. Biliaderis, ‘Impact of acidification and protein fortification on termal properties of rice, potato and tapioca starches and rheological behaviour of their gels’. Food Hydrocolloids. 79 (2018). 20-29</strong></p> Mon, 12 Feb 2018 11:42:43 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/da9f27d7-0fe9-11e8-9079-d59857eb090a/ 2018-02-12T11:42:43Z Un trabajo coordinado por el Instituto de Oftalmobiología Aplicada de la UVa minimiza un fármaco en el tratamiento del ojo seco http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/d9ef2c00-0a58-11e8-9766-d59857eb090a/ <p>“La inflamación juega un papel muy importante en el desarrollo del ojo seco”, advierte la responsable de la línea de investigación, Yolanda Diebold, líder de un equipo científico en el grupo de Superficie Ocular del IOBA. El ojo seco es una enfermedad ocular derivada de la alteración de la composición de la lágrima que baña la parte exterior del órgano visual. Para suplir esta deficiencia, generalmente se emplean colirios. Sin embargo, las gotas administradas se encuentran una barrera natural muy efectiva que la vuelve impermeable a muchos medicamentos. La parte externa del ojo tiene que batallar día a día con agentes externos agresivos (polvo, microorganismos…), por lo que ha desarrollado una densa capa protectora. El fármaco convencional penetra con dificultad al interior de los tejidos. Un equipo multidisciplinar de la Universidad de Valladolid, compuesto por biólogos, biotecnólogos, tecnólogos farmacéuticos y optometristas, junto con tecnólogos farmacéuticos de la Universidad Complutense de Madrid, han logrado diseñar un fármaco experimental más pequeño y permeable al usar sólo una pequeña parte de una de las proteínas disminuidas cuando la superficie del ojo se inflama.<br /> La proteína cuyos niveles disminuyen se denomina trombospodina-1. Está presente en los tejidos del cuerpo humano, entre ellos, los oculares. En trabajos experimentales previos, se había observado su implicación en el ojo seco, por lo que se propuso suplementarla desde fuera. “Sin embargo, esta proteína es muy grande y compleja”, matiza Diebold. Introducir una proteína voluminosa a través de una barrera celular densa es una misión complicada. El equipo investigador seleccionó de la proteína su parte más específica, un péptido, y formuló el sistema de transporte y protección para abrirse camino hacia el interior. Los resultados han sido publicados en Experimental Eye Research.</p> <p><strong>Cultivos celulares y ojos de cerdo</strong><br />El fármaco experimental se empleó en células de córnea humanas y en ojos de cerdos obtenidos de mataderos. Los suidos son animales muy parecidos al ser humano en muchos aspectos anatómicos. El péptido lograba penetrar la córnea y lo hacía más profundamente que los tratamientos convencionales tanto en tiempos cortos, cinco minutos después de la administración, como más largos, una hora.<br /> El equipo investigador quiere llevar ahora el nuevo tratamiento a Estados Unidos. Diebold, doctora en Medicina y Cirugía, colabora habitualmente con un equipo de inmunología de la Universidad de Boston. Este grupo dispone de unos ratones con ojo seco que carecen por completo de la proteína objetivo y es necesario probar si el fármaco experimental es eficaz contra la enfermedad.</p> <p><strong>Reducción de los modelos animales</strong><br />Precisamente, el equipo dirigido por Diebold trabaja en el desarrollo de modelos de estudio in vitro (con cultivos celulares) y ex vivo (con muestras extraídas de pacientes u ojos de cerdo) para reducir la presencia de animales de experimentación en los laboratorios, en consonancia con la directiva europea de 2010. <br />El ojo seco es una enfermedad ocular con una prevalencia entre el 10 y el 30 por ciento de la población. Se produce en mayor porcentaje en mujeres que en hombres, ya que tiene un componente hormonal. De hecho, es más frecuente tras la menopausia. No obstante, se ha observado un incremento en los últimos años, también en varones, derivado de la sequedad de ambientes de trabajo o del uso constante de pantallas en oficinas o en la vida cotidiana.</p> <p><strong>Laura Soriano Romaní, Jesús Álvarez Trabado, Antonio López García, Irene Molina Martínez, Rocío Herrero Vanrell, Yolanda Diebold. ‘Improved in vitro cornela delivery of a thrombospondin-1-derived peptide using a liposomal formulation’. Experimental Eye Research. 167 (2018) 118-121. DOI: https://doi.org/10.1016/j.exer.2017.12.002o</strong></p> Mon, 05 Feb 2018 09:42:08 GMT http://comunicacion.uva.es/export/sites/comunicacion/d9ef2c00-0a58-11e8-9766-d59857eb090a/ 2018-02-05T09:42:08Z