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Wed Oct 29 11:03:28 CET 2025

El investigador Félix Lizalde, finalista en el concurso europeo PhD Cup por divulgar su tesis sobre polímeros celulares en tres minutos

El estudiante del Programa de Doctorado en Física realiza su investigación en el Laboratorio de Materiales Celulares (CellMat), en el que desarrolla espumas a partir de polímeros de altas prestaciones de gran interés para sectores como el mecánico o el aeronáutico, entre otros

El investigador del Programa de Doctorado en Física Félix Lizalde acaba de conseguir el segundo puesto en el concurso PhD Cup, un certamen de divulgación en inglés organizado por la asociación de universidades europeas del SGroup. Esta competición reta a los estudiantes de doctorado de las universidades participantes a explicar sus proyectos a un público no especializado en tan sólo 3 minutos.

El doctorando de la UVa ha participado en la final celebrada en la Universidad de Szeged (Hungría), junto a los otros cuatro finalistas procedentes de diferentes universidades europeas, y ha conseguido en esta tercera edición del concurso, posicionarse entre los primeros, al igual que ha ocurrido con otros estudiantes de la UVa en el resto de las dos ediciones anteriores.

Félix Lizalde cursa su tercer año del Programa de Doctorado en Física, en la especialidad de materiales avanzados. Su tesis está centrada en la investigación de materiales poliméricos porosos (espumas), que desarrolla en el Laboratorio de Materiales Celulares (Cellular Materials Laboratory - CellMat), ubicado en la Facultad de Ciencias en el Campus Miguel Delibes de la Universidad de Valladolid, bajo la supervisión de Judith Martín de León, Victoria Bernardo García y Miguel Ángel Rodríguez Pérez.

Lizalde explica que no es el primer año que intenta entrar en el concurso, a cuya preselección acuden numerosos candidatos, de entre los que se eligen los participantes, quienes deben seguir un curso de oratoria online de seis horas de duración que los prepara para la fase final en la que deben enfrentarse a una exposición de su tesis durante un tiempo reducido, tres minutos.  “En mi caso, lo que hice fue hacer una similitud entre la cocina y lo que hacemos aquí con nuestros plásticos, porque tenemos autoclaves, que, para que nos entendamos, son unas ollas a presión mucho más resistentes y fuertes”, explica el doctorando de la UVa.

De hecho, la Universidad de Valladolid tiene una actividad similar llamada “Tu tesis en 3 minutos”, que organiza la Escuela de Doctorado, aunque en la competición europea la exposición es íntegramente en inglés y “tienes que mantener un lenguaje técnico pero accesible y divulgativo para un público general”. Al final del curso de oratoria, en donde se les ofrece además las pautas para controlar el lenguaje no verbal, los seleccionados tuvieron que grabar un vídeo de máximo tres minutos, en el que debían contar su investigación, como prueba preparatoria para la final. Gracias a él, Lizalde fue elegido junto a otros cuatro participantes para disputar la final que tuvo lugar en el marco de la reunión del SGroup, que se desarrolló en directo delante de los representantes de las universidades que lo integran, entre los que estaba la responsable del Servicio de Relaciones Internacionales de la Universidad de Valladolid, Mar Fernández.

Su tesis en tres minutos

En su intervención utilizó una metáfora culinaria para explicar cómo utiliza el dióxido de carbono a alta presión para generar burbujas extremadamente pequeñas, dentro de la nanoescala, en plásticos avanzados como la polieterimida. Estas burbujas, también llamadas poros, mejoran propiedades como la ligereza, la capacidad aislante o el comportamiento mecánico, al tiempo que se mantienen otras como la transparencia del material. Esto abre nuevas posibilidades de aplicación en sectores como la construcción, la energía o el transporte.

Lizalde desgrana como estructuró su discurso que le posicionó como el segundo mejor de los cinco que llegaron a la final. En primer lugar, presentó uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la sociedad actual, y es el problema medioambiental. Un dato que aportó es que, en España, ocho de cada diez edificios no son energéticamente eficientes “un dato alarmante, porque lo que provoca es que tengamos que producir más materiales, que tengamos que consumir más energía y, al final del eslabón, crear más contaminación”, explica. Y esto hace que “tengamos que hacer algo para resolver este problema”.

Tras esta introducción, presentó su investigación como una apuesta para empezar a mitigarlo. “Lo que expliqué es que mis polímeros pueden ser fuertes, ligeros, aislantes y, en el caso que investigo, transparentes, porque el tamaño del poro lo hago tan pequeño que al final la luz lo atraviesa sin demasiada interacción y consigo que sean transparentes”. Esto les abre la posibilidad de implementarlos en la industria, pero principalmente en sectores como la automoción, la aeronáutica o electrónica avanzada, donde actualmente ya se utilizan estos polímeros.

Y uno de los aspectos más curiosos de esta tesis fue la explicación del método de obtención de este tipo de polímeros, al que se denomina “espumado por disolución de gas”, que consiste en introducir el plástico en una de estas ollas “autoclave”, en la que se introduce gas a presión y temperatura, “que dejamos durante bastante tiempo para que se cocine”, un término culinario con el que jugó a lo largo de su discurso como metáfora para explicar la técnica que usan para producir estos materiales. Cuenta que esto fue uno de los aspectos que más simpatía despertó, ya que en su intervención una vez explicado el método de cocinado, y tras un silencio, gritó la palabra “boom” para ofrecer la idea de que se abre la olla repentinamente y sale toda la presión de golpe. En ese momento, el plástico pasa a convertirse en la espuma “lo que parece magia, es simplemente ciencia, y que gracias a este proceso tenemos nuestro material final”, resume en esta frase algunas de las ideas aportadas en su intervención. “Yo les decía: ahora que tenemos el material, que sabemos que tiene todas estas propiedades, imaginad que gracias a él los aviones son más ligeros o que los edificios son más sostenibles”. Son algunos de los ejemplos con los que ilustró las aplicaciones de este material con el que trabajan. “Nosotros podemos decidir cómo cocinar el mundo”, con esta frase tan conocida, pero utilizada metafóricamente, finalizó su intervención, con la que se llevó finalmente el apoyo del jurado.

Félix Lizalde posa durante su estancia en la  Universidad de Szeged (Hungría)
Félix Lizalde posa durante su estancia en la Universidad de Szeged (Hungría)
Félix Lizalde junto a una de las ollas "autoclave" con la que investigan la obtención de estas espumas a pequeña escala
Félix Lizalde junto a una de las ollas "autoclave" con la que investigan la obtención de estas espumas a pequeña escala