El uso de la inteligencia artificial en la aplicación de tributos incumple el principio de transparencia, según un trabajo premiado de la UVa
¿Cómo se aplica la inteligencia artificial en la gestión, información, inspección y recaudación de los tributos? Es la pregunta que trata de responder Pablo Aguado Vesperinas en su trabajo fin de grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas para conocer en qué momento nos encontramos ante la irrupción de las aplicaciones y herramientas de IA en los procedimientos de aplicación de los tributos. Su análisis ha sido galardonado con el primer premio en la V edición de la convocatoria “Valladolid, Ciudad Inteligente y Climáticamente Neutra”, convocada por el Ayuntamiento y la Universidad de Valladolid, a través de su Fundación.
En su investigación por las “entrañas” de las administraciones autonómica, local y central ha detectado que la administración tributaria “incumple el principio de transparencia”, aunque también, entre sus conclusiones, destaca que su uso incrementa la eficacia y eficiencia administrativa y “contribuye a un modelo administrativo cooperativo”. De hecho, y en su opinión, la amplitud de la gestión tributaria sí que justifica un mayor empleo de la inteligencia artificial.
Entre las conclusiones que presenta este trabajo, detecta una falta de transparencia en las inspecciones tributarias, ya que los “planes de inspección tienen carácter reservado y recogen los criterios de selección de los contribuyentes y esto contradice de plano el principio de transparencia, una cuestión ya tratada por el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno”, aclara. Matiza que “en este país la elección de las inspecciones no tiene unos criterios transparentes, ya que el contribuyente no puede conocer el porqué ha sido elegido, a diferencia de otros países en los que el ciudadano sabe de antemano cuáles son, por lo que sabe si puede ser candidato a la misma”. De hecho, el procedimiento de comprobación limitada usa sistemas predictivos del riesgo fiscal para iniciar un procedimiento y esto se agrava en el ámbito de la inspección por el carácter reservado de los planes de inspección. Explica cómo una sentencia del Tribunal Supremo fue firme ante esta cuestión, en la que se declaró que “las actuaciones de entrada en un domicilio no pueden tener como base el uso de la IA”.
En este análisis ha visto cómo existe una regulación insuficiente, por lo que avisa de que es “necesaria una regulación precisa e imperativa”. “Además, la falta de recursos agrava-explica- el riesgo de vulneración de determinados derechos fundamentales”.
Otro dato de interés que destaca por este barrido de aplicaciones utilizadas es el alto uso de asistentes virtuales y de nudges, pero a su juicio, “las consultas tributarias y las actuaciones de valoración no son, en general, automatizables”. Además, ha comprobado que el procedimiento de devolución está parcialmente automatizado, al contrario de los procedimientos de verificación de datos y de comprobación de valores que, en su opinión, “son susceptibles” de automatización.
Sin embargo, en este análisis ha comprobado cómo el procedimiento de recaudación aún está poco automatizado, “·aunque se beneficia de las mejoras del resto de los procedimientos” e incluso “su uso está descartado en el procedimiento de apremio”.
Herramientas más utilizadas
En su trabajo ha examinado las herramientas de inteligencia artificial más utilizadas por las administraciones. Por ejemplo, en la gestión tributaria, destaca Zújar, una gran base de datos de la administración tributaria.
Con respecto a las actuaciones de información y asistencia, toma nota de los asistentes virtuales, a los que considera muy versátiles, con una asistencia “jurídicamente precisa” y con la ventaja de que no tienen límite de horario. Entre ellos, destacan las calculadoras de plazos y los asistentes específicos del IVA, IRPF y el calificador ITP/IVA.
Entre los nudges, herramientas que buscan modificar las actuaciones de los contribuyentes sin obligarles, pone sobre la mesa el nuevo servicio de “Renta Directa”, que otorga una declaración lista para presentar; o el “Proyecto Big Data del IRPF”, que estima la probabilidad de error en caso de modificar el borrador, es decir, borradores complementarios con las incidencias subsanadas.
Por último, en materia de inspección tributaria sobresale Prometeo, una herramienta que asocia automáticamente la información relevante a los expedientes de inspección.

