Investigadores de la UVa analizan el impacto de las caídas en pacientes hospitalizados con cardiopatías
Un estudio puesto en marcha por investigadores de la Universidad de Valladolid y del Hospital Clínico de Valladolid ha estudiado la relación entre la fragilidad y el riesgo de caídas en personas mayores hospitalizadas con afecciones cardíacas. Los resultados demuestran que uno de cada tres pacientes presenta síndrome de fragilidad, con disminución de fuerza y resistencia; y más de un tercio presentan riesgo alto o muy alto de caída. En este contexto la planificación de cuidados enfermeros adquiere protagonismo tanto a la hora de realizar una detección temprana de las personas frágiles que permita establecer cuidados vinculados con la movilización y la nutrición, como en la propia gestión hospitalaria.
La interacción entre las enfermedades cardiovasculares, la fragilidad y las caídas supone un reto importante para las intervenciones terapéuticas en pacientes especialmente vulnerables como los hospitalizados por enfermedades cardiovasculares. Estos retos se ven influenciados, además, por las diferencias de sexo y por el umbral tradicional de envejecimiento, fijado en 65 años, a pesar de que los cambios fisiológicos comienzan a los 60. Todos estos factores deben ser abordados desde diferentes perspectivas, no solo para producir un impacto positivo en la salud de la población, sino también para optimizar el uso de los recursos económicos de los sistemas sanitarios. Por todo ello, investigadores de la Universidad de Valladolid han analizado la relación entre la fragilidad, el riesgo de caídas y la duración de la estancia hospitalaria en adultos mayores hospitalizados con afecciones cardíacas.
Los investigadores reclutaron entre marzo de 2022 y septiembre de 2024 a 144 pacientes ingresados en una unidad de cardiología convencional, mayores de 60 años, conscientes y orientados. Se excluyeron pacientes con deterioro cognitivo, con una estancia hospitalaria inferior a 48 horas, que requerían reposo absoluto en cama. Entre ellos, se detectó que el 33% son frágiles, que el 97% presentan riesgo de caídas y que el 37% de la muestra total se consideró con riesgo alto o muy alto.
Por otro lado, el estudio publicado en Nursing Reports confirma que las mujeres con alto riesgo de caídas son proporcionalmente más frágiles que los hombres en la misma situación y que los pacientes frágiles también presentan estancias hospitalarias más prolongadas que aquellos sin fragilidad.
A medida que la población de edad avanzada crece en todo el mundo, se prevé un aumento en el número de personas con enfermedad cardiovascular que presentan fragilidad y riesgo de caídas. Identificar las características comunes dentro de esta población puede ayudar a estandarizar las herramientas de evaluación y mejorar el manejo clínico, lo que redundará en mejores resultados tanto para los pacientes como para las instituciones. La combinación de escalas de fragilidad y riesgo de caídas en adultos mayores hospitalizados con afecciones cardíacas puede mejorar la precisión del pronóstico, abordar las comorbilidades y reducir las estancias hospitalarias. Adaptar las intervenciones a las diferencias entre hombres y mujeres es igualmente importante para un manejo eficaz.
Autores:
- Noel Rivas González
- María López Vallecillo
- Belén Martín Gil
- Mercedes Fernández Castro
- María José Castro Alija
- José Alberto San Román Calvar
