La Agroaceleradora CyL alcanza a más de 60 empresas agroalimentarias en sus dos primeros años
El Campus de Palencia de la Universidad de Valladolid ha acogido esta mañana el acto de balance de la primera edición de la Agroaceleradora Castilla y León, un programa pionero en innovación agroalimentaria impulsado por la Junta de Castilla y León, a través del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICECyL), y coordinado por la Fundación Universidad de Valladolid, que en sus dos primeros años de actividad ha trabajado con más de 60 empresas del sector agroalimentario de la comunidad autónoma.
El acto ha estado presidido por el vicerrector del Campus de Palencia, Julio Javier Díez Casero, y el delegado Territorial de Palencia de la JCyL, Antonio Rubio Mielgo y reunió a empresas del sector, startups y representantes institucionales que posteriormente ha visitado una feria de las empresas que participan en el programa.
Durante su intervención, el vicerrector ha destacado que la Agroaceleradora, “ha conseguido crear una comunidad de innovación agroalimentaria en Castilla y León”, ofreciendo servicios de acompañamiento, mentorización especializada, capacitación tecnológica y apoyo estratégico a empresas emergentes y consolidadas del sector.
El acto ha concluido con una feria en la que una docena de startups del programa han presentado sus proyectos innovadores en los que se han mostrado iniciativas vinculadas al vino, la trufa, los cereales, la gestión inteligente de residuos, los sensores IoT o las nuevas bebidas fermentadas.
Agroaceleradora CyL 2024-2025
El programa se articula en tres pilares —dinamización de startups, servicios de acompañamiento e innovación abierta— que han permitido consolidar un modelo de colaboración entre empresa y universidad orientado a generar soluciones reales para el sector. En este periodo se han identificado 16 retos de innovación planteados por compañías de la Comunidad Autónoma y se han seleccionado 7 de ellos para su desarrollo en profundidad.
Estos retos han dado lugar a proyectos en ámbitos tan diversos como la valorización de subproductos pesqueros, la trazabilidad digital en el sector vitivinícola, la aplicación de inteligencia artificial a la producción cerealista, la optimización de procesos en bodega, el desarrollo de nuevas moliendas o la digitalización del sector micológico, entre otros. Los resultados, subrayó el vicerrector, “son concretos, medibles y demuestran que el modelo funciona”.
La Agroaceleradora Castilla y León, tras dos años de actividad, se consolida como un referente regional en innovación agroalimentaria y como un espacio de encuentro entre universidad, empresa y administración. La Universidad de Valladolid y la Junta de Castilla y León coinciden en señalar que este primer balance no es un cierre, sino el punto de partida para ampliar el alcance y el impacto del programa en próximas ediciones.




