Thu Jul 30 12:45:27 CEST 2026

Un convenio con la Universidad de Durham impulsa la investigación sobre Prehistoria del valle de Arlanza liderada por la UVa

La investigación sobre la Prehistoria del valle del Arlanza, liderada por la Universidad de Valladolid desde 2017, inicia una nueva etapa con la firma de un convenio de colaboración con la Universidad de Durham (Reino Unido). El acuerdo permitirá ampliar las capacidades científicas y la proyección internacional de un programa que no ha dejado de crecer durante los últimos años.

La colaboración adquiere una relevancia especial tras la reciente incorporación de Marta Díaz-Guardamino como investigadora distinguida vinculada al GIR «DURIUS» de la Universidad de Valladolid. Su doble vinculación con Durham y con la UVa facilitará una cooperación más estrecha entre ambas instituciones y favorecerá el desarrollo de nuevas investigaciones, proyectos conjuntos, iniciativas formativas e intercambios científicos.

El convenio dará así estabilidad institucional a la participación de la Universidad de Durham en un programa dirigido por los profesores de la Universidad de Valladolid Manuel Ángel Rojo Guerra y Policarpo Sánchez Yustos. Con la nueva incorporación se ampliarán las líneas de investigación actualmente en marcha, especialmente las relacionadas con la ocupación del territorio, el paisaje, la cultura material y las expresiones gráficas y simbólicas de las comunidades prehistóricas.

Desde el comienzo de las investigaciones en 2017, el proyecto ha experimentado un crecimiento continuo. A lo largo de estos años se han incorporado nuevos yacimientos, especialistas, instituciones y metodologías de análisis, hasta configurar un programa científico de escala territorial. El objetivo ya no se limita al estudio de enclaves arqueológicos concretos, sino que trata de reconstruir la evolución del poblamiento humano y de las formas de vida desarrolladas durante la Prehistoria en el conjunto del valle del Arlanza y en el Parque Natural Sabinares del Arlanza-La Yecla.

Este crecimiento se refleja especialmente en la campaña de 2026, la más extensa y ambiciosa de las realizadas hasta el momento. Los trabajos, iniciados a mediados de junio y previstos hasta el próximo mes de octubre, incluyen intervenciones arqueológicas en cinco yacimientos, además de una prospección intensiva destinada a localizar y documentar manifestaciones de arte rupestre en el Parque Natural y en su entorno inmediato.

Las actuaciones permitirán profundizar en el conocimiento de una amplia secuencia cronológica, desde las ocupaciones neandertales del Paleolítico Medio hasta las comunidades del Paleolítico Superior y del Neolítico. Los distintos yacimientos ofrecen una oportunidad excepcional para investigar cuándo y cómo fue ocupado el interior de la península ibérica, qué poblaciones habitaron el valle y cómo evolucionaron sus tecnologías, sus formas de subsistencia y su relación con el medioambiente.

La investigación se ha articulado durante los últimos años a través de ARQUEOSABINARES, un proyecto concedido por la Junta de Castilla y León en concurrencia competitiva para integrar el estudio científico, la conservación, la gestión patrimonial y la divulgación de la Prehistoria dentro del Parque Natural. Ha sido fundamental el apoyo entusiasta y económico del propio Parque Natural y los ayuntamientos de Hortiguela y Santo Domingo de Silos.

 Desde 2026, estos trabajos se desarrollan también en el marco de PIONEROS, proyecto de investigación financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Agencia Estatal de Investigación, y dirigido igualmente desde la Universidad de Valladolid. A estos apoyos, en esta campaña, se suma la financiación de la Diputación Provincial de Burgos y de los ayuntamientos de Hortigüela, Contreras y Hacinas, junto con la colaboración de otros municipios del Parque Natural, entre ellos Covarrubias y Mecerreyes. Esta red de cooperación institucional ha permitido consolidar una investigación estrechamente vinculada al territorio y desarrollada en coordinación permanente con la dirección del Parque Natural Sabinares del Arlanza-La Yecla.

«La firma de este convenio representa un salto cualitativo para una investigación que ha crecido de manera constante desde 2017. La incorporación de Marta Díaz-Guardamino y de su equipo nos permitirá ampliar nuestras capacidades, abrir nuevas líneas de trabajo y reforzar la dimensión internacional de un programa plenamente implantado en el territorio», señalan los codirectores Manuel Ángel Rojo Guerra y Policarpo Sánchez Yustos.

La campaña culminará en octubre con nuevas actuaciones destinadas a mejorar la conservación, la accesibilidad y la divulgación de los yacimientos de los Riscos del Estillín. Entre ellas se encuentran la inauguración del itinerario “La senda de los Neandertales”, la instalación de una nueva cubierta de protección en Cueva Millán y el cerramiento del abrigo de El Estillín.

Estas iniciativas pretenden acercar los resultados de la investigación a la sociedad y convertir el patrimonio arqueológico en un recurso científico, educativo y cultural para el territorio. La colaboración con la Universidad de Durham abre ahora una nueva fase en este proceso y contribuye a consolidar el valle del Arlanza como un espacio de referencia para el estudio, la protección y la divulgación de la Prehistoria del interior peninsular.

Imagen tomada tras la presentación en el Palacio de Santa Cruz del convenio de colaboración, en la que han estado presentes la rectora Pilar Garcés (centro); a su derecha, Marta Díaz-Guardamino, investigadora de Durham, y Manuel Rojo, uno de los investigadores principales del proyecto; a su izquierda, Policarpo Sánchez, otro de los investigadores principales del proyecto
Imagen tomada tras la presentación en el Palacio de Santa Cruz del convenio de colaboración, en la que han estado presentes la rectora Pilar Garcés (centro); a su derecha, Marta Díaz-Guardamino, investigadora de Durham, y Manuel Rojo, uno de los investigadores principales del proyecto; a su izquierda, Policarpo Sánchez, otro de los investigadores principales del proyecto. Les acompañan estudiantes de la Universidad de Durham durante su estancia en los trabajos arqueológicos.